Técnicas para teletrabajar. El teletrabajo y la procastinación.

La procastinación, primera dificultad.

En el entorno de la oficina, existe una cierta tensión sana que nos ayuda a trabajar. Desde el ejemplo de los demás, hasta el ambiente de trabajo, la falta de distracciones como la televisión o la no existencia de otras personas en nuestro entorno personal, todo esto nos ayuda a centrarnos en el trabajo.

Sin embargo al estar en casa, las tornas cambian. Nos vamos a encontrar un entorno en el que nos hemos habituado a relajarnos en vez de trabajar. Además habrá todo tipo de tentaciones, como la nevera, el sofá, Netflix y otras. Caer en estas tentaciones hará que el teletrabajo se convierta en una tensión y un esfuerzo mental tan fuerte como cuando había que estudiar para los exámenes.

La familia, los compañeros de trabajo, tener que hacer la comida, pueden ser también unos grandes distractores que se necesita manejar y controlar.

Veamos algunas técnicas que nos harán la vida más fácil y con las que la tensión mental de tener que teletrabajar se reducirá en gran medida.

El teletrabajo y la procastinación: establecer una rutina.

La procastinación es la acción de retrasar las obligaciones y tareas, llegando a convertirse en un hábito que llega incluso a impedir desarrollar un trabajo.

En el teletrabajo la disciplina es muy importante. Para ello se necesita establecer una rutina que nos ayude a evitar dicha procastinación.

Debe ponerse el despertador a diario. Seguir con la rutina de levantarse a una hora fija ayuda mucho a generar un hábito. Esta rutina debe ser respetada lo puede costar más esfuerzo durante el primer mes. Una vez que durante el primer mes la hemos mantenido, se convierte en un hábito y nuestro cerebro ya la tendrá integrada.

Esta rutina debe separar claramente el trabajo de nuestra vida personal, y nunca intentar ir muy rápido para descansar antes. Esta actitud genera ansiedad, malos resultados laborales, distracciones y al final teletrabajar nos llevará a tener mucho esfuerzo anímico.

Una rutina abierta, pero estricta. El teletrabajo y la procastinación.

Si hay que trabajar un número determinado de horas, intentar cumplirlo. Si reducimos las horas es muy probable que dejemos de hacer cosas, y empezaremos a sentirnos mal y a disgusto con nosotros mismos. Y todos esto se agrava cuando nos empiezan a decir que no estamos cumpliendo. Si llegamos a esta situación, dejaremos de disfrutar de nuestro trabajo y entraremos en una espiral negativa. Por esto recomendamos cumplir todo el horario acordado.

Sin embargo, es recomendable realizar descansos medidos y controlados para poder estar a gusto. Cada persona tiene su modelo, pero recomiendo para la mayoría el modelo “pommodoro”. Este modelo conlleva la división de la jornada total en diferentes secciones, generalmente de 25 minutos, separadas por pausas de 5 minutos. Este sistema reduce la tensión y el esfuerzo anímico, permite la concentración y disminuye el cansancio.

Es muy importante poner al inicio de cada fase de trabajo y de descanso una alarma. Existen también app´s para ayudarnos a realizarlo. Es importante ser estricto en el cumplimiento de los períodos para mantener la rutina.

Estos 25 minutos deberán adaptarse a cada persona. Por ejemplo, a algunas les será más cómodo trabajar 40 minutos y descansar 10. O trabajar 20 minutos y descansar 5. Pero en general 25 minutos de trabajo y 5 de descanso suele adaptarse bien a la mayoría de los teletrabajadores.

Durante el descanso lo ideal es levantarse y dar unos pasos para activar la circulación y así ayudar a afrontar el siguiente período. Pero es un descanso, si nos ponemos a hacer otras actividades que nos entretengan mucho, nos costará volver al trabajo con lo que a la larga, nos encontraremos con percepciones desagradables hacia el trabajo.

Antes de la rutina, prepararnos para la jornada de trabajo.

Puede ser una buena medida dejarla recogida antes de comenzar a trabajar. Esto nos ayudará a sentirnos más ordenados y nos dará sensación de autodisciplina. También nos ayudará a mantener una rutina en la que comenzar el día.

También recomiendo vestirse de trabajo. Ayuda mucho ponerse ropa de trabajo para mentalmente orientarnos mentalmente a la realización del mismo (muchos lo llaman des-pijamizarse).

Y es importante organizar el desayuno y su preparación así como la comida y su preparación. Siempre es recomendable fijar unos tiempos claros para las preparaciones del desayuno y comida y su consumo. Para esto se aconseja también poner el despertados o ajustar la app.

Volver al artículo anterior: El teletrabajo y el espacio físico

Siguiente artículo: El teletrabajo y la concentración