Elementos básicos para la gestión de equipos.

La gestión de equipos es una habilidad que se puede aprender. Generalmente cuando una persona es responsabilizada la gestión de un equipo, es porque ha demostrado habilidad en desarrollar las funciones de los miembros del equipo que va a dirigir. También es posible que cambie de departamento o simplemente de empresa y se enfrente a la tarea de dirigir un equipo nuevo. En estas y otras situaciones, la gestión de equipos requiere de muchas habilidades, pero podemos comenzar con los principios básicos.

Estos principios conviene reforzarlos y profundizar en ellos en un curso de gestión de equipos.

Como responsable de los resultados del equipo, ya no se es responsable del trabajo propio, sino del de todo el grupo.  Por tanto comienza la tarea de hacer un equipo del grupo de personas. Es decir, construir un equipo. Vamos a ver los elementos básicos de obtener un buen resultado:

Primero: En la gestión de equipos hay que potenciar a los miembros del equipo

Invertir en el desarrollo de los colaboradores:

Una buena herramienta para comenzar es disponer de un plan de desarrollo personal o de carrera. Primeramente habremos de conocer las competencias del colaborador y la marcha y posibilidades de la empresa. Pero tener en mente la necesidad de realizar este plan, nos ayudará mucho a orientar el análisis, la comunicación y el establecimiento de un plan de responsabilidades y formativo para los colaboradores.

Realizar reconocimiento de las fortalezas de los colaboradores:

Conseguir que los empleados estén felices consiste entre otras cosas en proporcionarles oportunidades para hacer aquellas cosas en las que son buenos. Los buenos gestores de equipos prestan atención a las fortalezas de sus colaboradores. También les involucran en las decisiones preguntándoles sus opiniones. Preguntas como en qué actividades disfrutan más, o en dónde se sienten más potentes, son importantes.

No ocuparse de las cosas de las que pueden ocuparse los colaboradores:

Permitir que tomen sus propias decisiones sin molestarles y permitirles alto nivel de autonomía. Esto es parte importante del empowerment.

Segundo:  Dar a los colaboradores evaluación tanto positiva como negativa, siempre que ésta sea constructiva.

Dar feedback es necesario en la gestión de equipos:

En general la visión de los empleados es más estrecha que la del gestor del equipo. Sus tareas son más concretas y están más enfocados a tareas del día a día. Dominan mejor el detalle pero a menudo necesitan perspectiva global. Es responsabilidad del encargado de la gestión de equipos darles visión global y reenfocarles a los objetivos generales y a largo plazo. La gran diferencia entre un grupo y un equipo es compartir un objetivo. Es por esto la gran importancia que tiene este punto.

La evaluación además animará a los colaboradores a alcanzar más altas metas de gestión y a trabajar con alta dedicación. A su vez mejorará en las áreas en las que tenga fallos.

Cómo se proporciona feed-back constructivo:

  • Enfocarse en las acciones y no en la persona. Aunque muchas personas confunden un error con una falta de capacidad, no debemos caer en dicho error. Los fallos son independientes de las personas y todo el mundo puede equivocarse. Precisamente las equivocaciones son a menudo una gran fuente de aprendizaje y de progreso. Por tanto hay que centrarse en los hechos y no en la persona o en cómo el empleado se ha podido equivocar.
  • Ofrecer guía y recomendaciones de actuación. Los consejos y guías suavizan enormemente la percepción negativa del colaborados. De esta manera se enfoca en el hecho y en la mejora. Y de paso estaría formándose y evolucionando.
  • Permitir conversación bidireccional. El colaborador tiene que tener la libertad completa de preguntar, opinar y dar su punto de vista. En la gestión de equipos la escucha es tan importante como la comunicación.

Tercero: En la gestión de equipos la forma de delegar es importante

Delegar es necesario:

El gestor del equipo no debe caer en el error de intentar ocuparse de todos, entre otras cosas porque no puede hacer tanta cantidad de tarea. Por eso la delegación apalanca la eficiencia del gestor del equipo funcionando como un multiplicador. En realidad delegar permite expandir las capacidades del manager gracias al equipo.

Cómo delegar de manera eficiente:

Al delegar hay que asegurarse de comunicar el contexto en que se enmarca la tarea, proporcionando unas indicaciones claras de lo que se espera. Durante el proceso de delegación habrá que explicar las fases, tiempos, objetivos, así como encargárselo al colaborador apropiado.

Cuarto: Ser facilitador es la mejor manera de liderar el equipo.

La necesidad de ser facilitador:

Un facilitador se enfoca principalmente en el desarrollo y el bienestar de los miembros durante la gestión de equipos. Frente al comportamiento del líder tradicional, en la gestión de equipos el facilitador antepone las necesidades de los miembros del grupo compartiendo su poder y poniéndolo a disposición del desarrollo de las personas, el clima laboral y bienestar personal del equipo. De esa forma crean equipos felices, colaborativos y altamente productivos.

Algunos puntos para ser un líder facilitador:

  • Ser humilde
  • Apreciar el trabajo de todos los miembros del equipo
  • Dar información y crear un clima de transparencia
  • Centrarse en el desarrollo personal y el clima laboral