Controlar el estrés

En ocasiones, con sólo cambiar de postura, hábitos, ideas o formas de actuar podemos ayudar en gran medida a reducir la sensación de estrés y tensión. Aquí mostramos 8 formas rápidas y sencillas de mantener su nivel de estrés bajo control de forma inmediata.

1.  Controle su ira para controlar el estrés:

Esté atento la próxima vez que se enfade o moleste por algo trivial o sin importancia, luego intente dejar que pase, propóngase no enfadarse ni molestarse. No se permita malgastar sus pensamientos ni sus energías cuando no merece la pena. Se ha demostrado que el control de la ira ayuda a reducir el estrés de forma infalible.

2.  Controlar la respiración:

Respire hondo y lentamente. Antes de reaccionar ante la próxima situación estresante, respire hondo tres veces y expulse el aire lentamente. Si tiene unos minutos, intente realizar ejercicios de respiración como la visualización guiada o la meditación.

3.  Tómese las cosas con calma:

Cuando se sienta abrumado por el estrés, intente hablar más despacio de lo normal. Observará que podrá pensar con mayor claridad y reaccionar de forma más razonable ante situaciones estresantes. Las personas que sufren estrés tienden a hablar muy rápido y casi sin respirar, al disminuir la velocidad del discurso también parecerá menos ansioso y dará la impresión de tener cualquier situación bajo control.

4.  Realice una tarea pendiente sencilla:

Ponga en marcha una estrategia efectiva para gestionar el tiempo y controlar el estrés. Elija algo sencillo que haya estado posponiendo (por ejemplo, devolver una llamada telefónica, concertar una cita con el médico) y hágalo de inmediato. Por el simple hecho de hacerse cargo de una responsabilidad fastidiosa puede cargarse de energía y mejorar su actitud.

5.  Respirar aire puro y controlar el estrés:

Haga una pausa al aire libre. Nuestros abuelos tenían razón al defender el poder de curación del aire puro. No se deje disuadir por una agenda apretada ni por el mal tiempo. Con sólo estar cinco minutos en un balcón o terraza puede sentir que rejuvenece.

6.  Evite pasar hambre y deshidratarse:

Beba gran cantidad de líquidos y tome pequeños tentempiés, pero que sean nutritivos. El hambre y la deshidratación, aunque no nos demos cuenta de que los sufrimos, pueden provocar agresividad y sensación exacerbada de ansiedad y estrés. Los sobres de gel de proteina y de antioxidantes son altamente recomendables. Si quieres saber dónde encontrarlos, pregúntame.

7.  Realice comprobaciones rápidas de postura:

Mantenga erguidos la cabeza y los hombros y procure no encorvarse ni dejarse caer. Una mala postura puede producir tensión muscular, dolor y aumentar el estrés.

8.  Cargue las pilas al final del día para controlar el estrés:

Deje algo gratificante para el final de un día estresante, aunque sólo sea un baño relajante o media hora con un buen libro. Deje a un lado el trabajo, las tareas del hogar y la familia durante un breve período de tiempo antes de irse a la cama y relájese completamente. Durante este tiempo, no planifique el día siguiente ni realice las tareas que no ha terminado durante el día. Recuerde que necesita tiempo para recargar las pilas y recuperar energía, de esta forma estará mejor preparado para enfrentarse a otro día estresante.

Por cierto, yo a veces cargo pilas con esto