Elaborar buenas diapositivas potentes.

Utilizar una imagen potente.

El texto no es visual. El cerebro no lo recuerda bien y por tanto el mensaje se pierde con facilidad. Cuando un lector lee el texto, lo tiene que pasar mentalmente a voz y de ahí a concepto. Este viaje hace que sea mentalmente cansado y difícil de recordar.

No hablar a la audiencia mientras lee una diapositiva.

Si el presentador habla mientras le audiencia lee una diapositiva, la audiencia se irritará con el presentador por no permitirle leer bien. Además no captará bien el concepto y habrá bajo nivel de recuerdo. No solo esto, sino que el presentador promoverá cierta antipatía por el estrés generado.

No hacer diapositivas con mucho texto para elaborar buenas diapositivas.

Al realizar diapositivas con mucho texto, la audiencia se adelantará a las explicaciones del presentador. De esta manera el presentador perderá interés, dejando una mala imagen. También es muy posible que la audiencia esté leyendo las siguientes diapositivas, estropeando toda la presentación y el flujo de la reunión. Otro efecto de demasiado texto es que la audiencia se duerma por aburrimiento.

Realizar diapositivas con diseño.

Lo estéticamente atractivo genera interés y es agradable de atender. Relacionar un concepto con una imagen incrementa el recuerdo por asociación.

Realiza diapositivas relajadas.

No conviene generar estrés en la audiencia. El nivel de activación de la audiencia ha de ser el apropiado. Demasiada activación hará que la audiencia esté nerviosa, inquieta y deseando irse. Por otra parte una diapositiva relajada mezclada con una locución pasional pondrá el foco en el presentador, será animada y memorable.

Las diapositivas deben ser evocadoras.

Para elaborar buenas diapositivas la foto de la diapositiva, o el texto, han de evocar el concepto explicado a falta de la explicación del presentador. Esta relación entre el mensaje a emitir y la imagen evocadora aumentará el recuerdo por asociación y ayuda a entender el mensaje.

Las diapositivas emocionales tienen más impacto.

Somos seres emocionales y los mensajes nos llegan mejor así. Mensajes orientados en clave de comunicación al cerebro primitivo o al sistema límbico, siempre tendrán mejor acogida.

Comunica a través de historias.

Las historias son la forma más atractiva de recibir un mensaje. Hasta los datos más aburridos se pueden explicar en forma de historia.

 

Existen otras muchas reglas para realizar diapositivas potentes.  En los cursos de presentaciones eficaces se aprenden más técnicas y se obtiene más profundidad sobre como realizar las comentadas.