Las organizaciones ágiles

¿Cómo son las organizaciones ágiles?

El pasado:

Hasta hace unos años las organizaciones empresariales se organizaban en estructuras jerárquicas, con funciones muy definidas e inamovibles y divididas en departamentos. Y todavía muchas continúan funcionando así. En estas empresas se toman las decisiones en la cúspide de la organización y se transmiten a la parte operativa a través de los mandos intermedios. Las relaciones están establecidas por tanto en base a instrucciones, procesos rígidos, y control. Y las decisiones se toman basadas en la lejanía a dónde se produce la actuación y a los clientes.

Este tipo de organización es simple, muy fácil de entender a través de los organigramas, bastante sólida aunque con problemas interdepartamentales y muy lenta a la reacción frente al entorno y a los requerimientos del mercado y los clientes.

Cómo es el mundo ahora

Pero desde hace unos años el mundo ha cambiado. El entorno cambia cada vez a mayor velocidad, y las antiguas organizaciones piramidales se vuelven lentas a la reacción y desconexas de la realidad. Estas organizaciones dificultan además el trabajo en equipo.

De hecho si descomponemos un poco las tendencias actuales podemos encontrarnos con entornos de altísima variabilidad y búsqueda de alta velocidad.

Tecnología y las organizaciones ágiles.

La tecnología lleva a que las formas de gestión, las necesidades de los clientes, la forma de competir y los sistemas precisen de variaciones y adaptaciones contínuas y rápidas. Por tanto las personas en la organización se tiene que adaptar muy rápidamente a todos estos cambios, variando la tecnología, los procesos y sus prioridades. Adicionalmente los stakeholders, clientes, accionistas, y otros grupos, exigen resultados cada vez a menor plazo, movidos por estar preparados cuanto antes para el siguiente cambio. Así, por ejemplo el pay-back ha cobrado una importancia máxima para recuperar el dinero invertido y estar preparado para el siguiente cambio.

Las personas y las organizaciones ágiles

Además ya no estamos en una época en dónde las personas acepten bien las órdenes. Al contrario, las personas en su mayoría, quieren contribuir, sienten cada vez más las empresas como propias, se apuntan a ONG por responsabilidad social, tienen iniciativa y quieren colaborar con los demás miembros del equipo. Y adicionalmente las funciones de las empresas se basan cada vez más en la búsqueda de soluciones creativas, el conocimiento de primera mano, la comunicación multidimensional y la integración en las soluciones de clientes, proveedores, socios, colaboradores y otros.

Esta situación está llevando a las empresas a la búsqueda y lucha por conseguir talento en su organización.

Para ello las organizaciones luchan por crear condiciones de trabajo que sean capaces de captar y retener talento, buscando estar consideradas como lugares buenos dónde trabajar, incluso existiendo un ranking “best place to work”.

Las organizaciones ágiles

Las organizaciones ágiles son una nueva forma de estructurar la empresa basada en conseguir la estabilidad, la rapidez de reacción, la motivación del equipo y las tomas de decisiones con el mayor conocimiento de la realidad posible.

Así estas organizaciones ágiles son capaces de crear fuertes ventajas competitivas para entornos altamente cambiantes y mantener la motivación de los equipos. Especialmente eficaces son en los entornos VUCA, que son entornos volátiles, inciertos, complejos y ambiguos.

Éstas organizaciones ágiles están conformadas con elementos nucleares de gestión que aunque no varían o evolucionan despacio, son capaces de adaptarse muy rápidamente a las nuevas situaciones. También están muy caracterizadas por el empoderamiento de los colaboradores, permitiendo la toma de decisiones de los grupos de una manera bastante autónoma, lo que posibilita la implementación de las decisiones sin los roces y resistencias típicas de las empresas piramidales tradicionales.

Organizaciones ágiles nuevas

Organizaciones ágiles nuevas

Así, frente a la forma antigua de gestionar piramidal con instrucciones muy detalladas, burocracia, toma de decisiones de arriba abajo y costes de gestión altos se sitúan las organizaciones ágiles. Éstas están basadas en grupos de gestión flexibles, con alto empoderamiento, capacidad de cambio rápido y toma de decisiones en la parte más próxima a la tarea. Los departamentos se difuminan y todos hablan con todos cuando hay necesidad. El liderazgo del CEO muestra la dirección y facilita las acciones pero integrando a los equipos, saltando las barreras de los inmovilistas. La información se distribuye de manera más democrática. Y se permiten cambios fáciles sin los típicos frenos de las organizaciones antiguas.

Los resultados de las organizaciones ágiles

Las organizaciones ágiles según diversos estudios de la consultora McKinsey, muestran un 70% de mayor probabilidad de tener salud organizacional, con los siguientes resultados:

  • Se centran más en el cliente
  • Las organizaciones crecen por encima de la media en rentabilidad e ingresos
  • Mejora el “time to market” o adaptación de nuevas tecnologías y adaptación al entorno de manera muy significativa
  • Bajan los costes de la organización
  • Incrementa la formación del personal
  • Gran incremento en el compromiso, sentido de pertenencia y de propiedad de la empresa de los colaboradores.