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Una operación de management en la F1
Con el Mundial de Button y el campeonato de constructores, Brawn GgP es la escudería más feliz del paddock. El equipo liderado por Ross Brawn ha logrado romper la jerarquía de la Fórmula 1 desbancando a Ferrari, McLlaren y Renault.
Todavía bañados en el champán de la victoria, todo son felicitaciones y vítores para la nueva escudería, que se ha convertido en el primer debutante en celebrar los dos títulos. Lejos quedan los humildes inicios de una estructura que ha pasado de la desaparición a la gloria en pocos meses.
Como su propio nombre indica, es Brawn GgP un equipo de autor. El milagro automovilístico jamás hubiera sido posible sin la participación de Ross Brawn, que cambió su papel de director técnico en Honda para ponerse al frente del nuevo proyecto a cambio de una libra esterlina y de asumir la deuda del equipo japonés.
El cerebro
El célebre ingeniero, avalado por sus éxitos en Benetton y Ferrari, evitó la anunciada desaparición de Honda con una solución tomada del mundo de la empresa. Bajo la fórmula conocida como Managment Buy Out. Los empleados de la escudería pasaron a ser los dueños de la misma. Ese trasvase de poder dio al brillante cerebro de Ross Brawn manga ancha para desarrollar un coche ganador.
Y de ahí al monoplaza con el nuevo difusor de doble plano. Este ingenio mecánico, que Brawn desarrolló aprovechándose de los resquicios del reglamento, otorgó a los debutantes una ventaja competitiva tan notable que ha acabado por darles el Mundial.
El nuevo dueño aprovechó las infraestructuras de Honda, que contaba con dos túneles del viento, uno de los presupuestos más generosos de la parrilla y mil trabajadores en plantilla, para diseñar su avance. Para cuando la Federación Internacional del Aautomóvil (FIAa) declaró legales los nuevos difusores ya era demasiado tarde para el resto de los equipos. Pese a que todos los equipos se lanzaron a equiparlos contrarreloj, los Brawn GgP ya habían conseguido la suficiente ventaja como para poder permitirse no seguir invirtiendo su coche.
El tremendo éxito de este visionario de los circuitos ha trascendido el ámbito del deporte, llegando a maravillar al mundo de la empresa. Antoni Gutiérrez-Rubí ha analizado el fenómeno en su libro Lecciones de Brawn GP.
Diez claves empresariales para competir con éxito. El autor señala el talento de Ross Brawn como el verdadero elemento de distinción frente a otras escuderías con más posibles. “La clave es haber visto lo que los demás no veían en el reglamento. La innovación consiste en encontrar esa rendija y ser el más rápido en explotarla”, señala La Gaceta.
Con arrojo
Otra de las cualidades que se destacan de Ross Brawn es su valentía. Haber asumido la deuda de un equipo profesional con el único aval de su patrimonio podría considerarse un salto al vacío sin red. “Pero él confío en sus posibilidades y cambió las reglas del juego demostrando que un pequeño rápido puede ganar a un grande lento”, tercia Gutiérrez-Rubí.
Tan seguro estaba de su triunfo que puso a correr el monoplaza sin patrocinadores y adelantó los derechos de imagen de esta temporada y de la siguiente para cubrir gastos.
Con las victorias llegaron los anunciantes: primero fue Virgin, que les paga 250.000 dólares por carrera en un peculiar acuerdo, y luego se han ido uniendo otras empresas como Mapfre.
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La estrategia del Océano Azul
Hace unos días un alumno me comentó sobre “La Estrategia del Océano Azul” y no supe que contestarle.
En el libro de W. Chan Kim y Renée Mauborgne, cuentan cómo empresas del tipo de “El Circo del Sol”, Federal Express y Hoteles Accor por ejemplo, utilizan herramientas de innovación estratégica, basados en técnicas utilizadas por Leonardo Da Vinci.
Para ello buscan fórmulas capaces de hacer que nos salgamos de los procesos de lógica tradicional, buscando lograr un proceso creativo.
Da Vinci, para dibujar caricaturas y caras grotescas, utilizaba una técnica con diferentes pasos:
- Realizaba una lista de características de la cara constantes. Así, todos los rostros tienen ojos, nariz, orejas, boca….
- Posteriormente imaginaba variaciones de cada característica. Por ejemplo, los ojos pueden ser grandes, redondeados, saltones…
- Finalmente, dibujaba los rostros combinando de manera aleatoria las diferentes posibilidades que había identificado de cada una de las características constantes. Así podía dibujar unos ojos desproporcionadamente grandes, o boca muy pequeña.
Esta forma de encontrar la creatividad usada por Leonardo Da Vinci es un precursor del método de formulación estratégica explicado por los autores de “La Estrategia del Océano Azul”, aplicadas al mundo de los negocios, para poder desarrollar nuevos mercados fórmulas de valor para el consumidor.
Los autores llaman a los nuevos mercados generados “océanos azules”, mientras denominan “océanos rojos” a aquellos mercados ya existentes en plena dinámica competitiva de las empresas que lo integran.
Los autores nos muestran como empresas del tipo de Accor, cadena de hoteles francesa, utilizaron para crear el concepto del hotel Fórmula 1. 
Primer paso: definir las características que conforman una propuesta de valor para los usuarios. Por ejemplo, el diseño arquitectónico, el flujo de clientes del lobby y los servicios presentes en él, la decoración de las habitaciones, el precio…
Segundo paso: identificar las diferentes ofertas actuales en el mercado para cada característica. Actualmente los hoteles se mueven principalmente según un eje definido por la categoría o número de estrellas. Cuantas más estrellas tiene un hotel, se entiende que ofertará mejores servicios a un precio superior, y lo contrario sucederá a la inversa.
Tercer paso: pensando en los diferentes targets o públicos objetivos, analizar cómo pueden variar las características de manera que generen valores añadidos diferenciales.
Así por ejemplo, los hoteles Formula 1, se ubican en el camino hacia otros puntos de destino sirviendo como intermedio de descanso en el viaje.
Cuarto paso: ajustar todos los elementos de la propuesta de valor para completar todas las necesidades del target en el servicio.
Por ejemplo, los hoteles Formula 1 disminuyeron la inversión en aspectos poco valorados por el target como el diseño exterior del hotel, mientras se concentraron en aspectos como la limpieza, el silencio en los cuartos, la rapidez y el precio.
En resumen, la técnica contempla las siguientes fases:
1) Identificar el producto o servicio a innovar
2) Enumerar sus características constantes
3) Imaginar las posibles variaciones de uno de sus características
4) Describir la forma actual en la que se entregan los diferentes productos y servicios por parte de la competencia.
5) Identificar a su target group y conocer sus necesidades
6) Combinar creativamente las características, creando una nueva propuesta de valor específica para las necesidades de un target group.
La estrategia del Océano Azul busca encontrar formas de diferenciarnos de la competencia y de reducir costos, atacando a un grupo de clientes o segmento no atendido actualmente. Para ello dota de una metodología que dirige nuestro foco creativo hacia elementos de valor para el cliente hasta la fecha no atendidos.
Veamos algunas fórmulas de ayuda:
Explorar otras industrias
Una forma de búsqueda puede ser identificar empresas de otros sectores alternativos al nuestro.
Así, en el sector de los cines, podríamos buscar otro sector alternativa competitiva, como podría ser la que cubre una necesidad de ocio por la noche, por ejemplo, un restaurante.
¿Cuáles son las características de cada sector? ¿Cómo podemos incorporar las ventajas que ofrece el sector alternativo en nuestra oferta de valor al cliente?
Por poner un ejemplo, para ir al cine, los padres deben conseguir una baby sitter, pero al restaurante pueden ir todos juntos.
Por tanto, podríamos pensar en un cine con servicio de guardería y juegos para que los chicos esperen afuera mientras los padres ven la película. Algunas cafeterías han introducido este concepto y los padres van con sus amigos a conversar tranquilamente mientras los niños juegan con otros niños.

Explorar los segmentos
Las industrias suelen estar agrupadas en segmentos que buscan diferentes beneficios básicos.
Así, los automóviles diseñados para los clientes de un segmento particular podrían introducir características de otro segmento. En este caso, la pregunta clave sería: ¿cómo podemos crear un nuevo segmento?
Así por ejemplo, los nuevos todoterrenos incorporaron características del segmento tradicional del segmento como la tracción a las 4 ruedas, la altura de la cabina con otras del segmento de lujo para crear un nuevo segmento basado en comodidad, lujo y sensación de seguridad.

Redefinir el target group
No solamente los compradores son los que se ven favorecidos por los productos y servicios.
Los fabricantes de insulina se enfocaban en las necesidades de los médicos, que son quienes prescriben el producto. Sin embargo, los laboratorios Novo Nordisk decidieron poner el foco en las necesidades de los pacientes.
Así, desarrollaron el NovoPen, una forma de llevar el producto en forma de bolígrafo, fácil de transportar de usar.
Igualmente Agel crea una forma conveniente de entrega de productos nutricionales para la salud, fáciles de transportar y de consumir y con una biodisponibilidad mucho más elevada que la entrega tradicional de suplementos en pastilla, polvos a jarabes.

Analizar productos y servicios complementarios del nuestro que complementan u optimizan su utilización.
Podríamos analizar: ¿cómo se usa, cómo se adquiere, cómo se transporta? ¿Qué complementos podrían mejorarlo?
HP diseñó calculadoras que acortaban los cálculos para diferentes colectivos como científicos, arquitectos, financieros…

Variar la orientación funcional/emocional de la industria
En general todos los productos o servicios tienen valores funcionales y/o emopcionales. Podemos variar el equilibrio de los mismos.
Así, un reloj sirve para dar la hora. Pero Swatch convirtió los relojes en accesorios de moda, o Cartier en una proyección de prestigio.
